Jugó bajo protesta
Si ya con Suárez era difícil, sin él, mucho más. Eso estaba claro. Había que jugar ante Colombia. Pero ¿cómo? Con el ánimo por el piso, no por la sanción, sino por la forma, por ese destrato hacia un ser querido, por haberlo echado
Todo eso repercutió en el espíritu del grupo. Fue un golpe tan duro que no se pudo superar. Y estuvo a la vista. Porque Uruguay sufrió el "efecto Suárez", no fue el mismo. Este de ayer, el que pisó el mítico Maracaná, no jugó. "No se presentó" en la cancha, quizás como una manera de protestar ante los todopoderosos de la FIFA, pero no estuvo, no fue el equipo que luchó, peleó y jugó ante los ingleses, ni el que logró la heroica victoria en la hora ante los italianos.
Fue una sombra, y para colmo, se encontró con un rival que no tuvo piedad, que aprovechó la guardia baja y le pegó por todos lados. Colombia fue más. Jugó más. Tuvo la pelota, la manejó, llegó por afuera y por adentro, se lució, y despertó el "oleeeee… oleeeee" de la tribuna.
Uruguay hizo lo que pudo, que fue muy poco, por cierto. Los cafeteros tuvieron la pelota y la manejaron a gusto y antojo, pero el gol no se veía venir, hasta que vino. Y fue gracias a una genialidad de James Rodríguez, ese 10 con pasta de crack.
Después, Uruguay buscó acercarse, más por empuje, por ganas, que por ideas, y allí se encontró con Ospina, el arquero colombiano.
Había que despertar en el complemento. Uruguay tenía "que presentarse" a jugar, pero no pudo. No lo dejó Colombia, porque a los 5` otra vez James Rodríguez anotó solo, en el área chica y marcó el 2-0.
Si ya era difícil 0-1 abajo, se hacía cuesta arriba levantar, remontar ese marcador.
Tabárez cambió la figura (línea de cuatro) con los ingresos de Ramírez y Stuani, y los celestes llegaron algo más, pero las manos de Ospina ahogaron los gritos de gol.
Uruguay intentó descontar, pero no fue el mismo. Le faltaba el alma de Suárez, sus goles, faltaba el compañero, el amigo, y todos lo sintieron. Uruguay, entonces, perdió. Se fue por la puerta grande, todos felices. Ingleses, italianos, brasileños, y colombianos, que ganaron en buena ley.
La Copa sigue. Sin el "aguafiestas" que molesta a todos. Se fue bajo protesta. Sin "presentarse en la cancha". Como para que todo el mundo viera su decisión de apoyar a Luis. ¡Chau Celeste! Hasta Rusia 2018, hasta que todos miren asombrados por las calles de Moscú a los hinchas cantando y gritando "volveremooo volveremoooo volveremooo otra veeee… volveremooo a ser campeoneeee como la primera veeeee...".
Octavos de final Colombia vs Uruguay
Jugó bajo protesta
Si ya con Suárez era difícil, sin él, mucho más. Eso estaba claro. Había que jugar ante Colombia. Pero ¿cómo? Con el ánimo por el piso, no por la sanción, sino por la forma, por ese destrato hacia un ser querido, por haberlo echado
Todo eso repercutió en el espíritu del grupo. Fue un golpe tan duro que no se pudo superar. Y estuvo a la vista. Porque Uruguay sufrió el "efecto Suárez", no fue el mismo. Este de ayer, el que pisó el mítico Maracaná, no jugó. "No se presentó" en la cancha, quizás como una manera de protestar ante los todopoderosos de la FIFA, pero no estuvo, no fue el equipo que luchó, peleó y jugó ante los ingleses, ni el que logró la heroica victoria en la hora ante los italianos.
Fue una sombra, y para colmo, se encontró con un rival que no tuvo piedad, que aprovechó la guardia baja y le pegó por todos lados. Colombia fue más. Jugó más. Tuvo la pelota, la manejó, llegó por afuera y por adentro, se lució, y despertó el "oleeeee… oleeeee" de la tribuna.
Uruguay hizo lo que pudo, que fue muy poco, por cierto. Los cafeteros tuvieron la pelota y la manejaron a gusto y antojo, pero el gol no se veía venir, hasta que vino. Y fue gracias a una genialidad de James Rodríguez, ese 10 con pasta de crack.
Después, Uruguay buscó acercarse, más por empuje, por ganas, que por ideas, y allí se encontró con Ospina, el arquero colombiano.
Había que despertar en el complemento. Uruguay tenía "que presentarse" a jugar, pero no pudo. No lo dejó Colombia, porque a los 5` otra vez James Rodríguez anotó solo, en el área chica y marcó el 2-0.
Si ya era difícil 0-1 abajo, se hacía cuesta arriba levantar, remontar ese marcador.
Tabárez cambió la figura (línea de cuatro) con los ingresos de Ramírez y Stuani, y los celestes llegaron algo más, pero las manos de Ospina ahogaron los gritos de gol.
Uruguay intentó descontar, pero no fue el mismo. Le faltaba el alma de Suárez, sus goles, faltaba el compañero, el amigo, y todos lo sintieron. Uruguay, entonces, perdió. Se fue por la puerta grande, todos felices. Ingleses, italianos, brasileños, y colombianos, que ganaron en buena ley.
La Copa sigue. Sin el "aguafiestas" que molesta a todos. Se fue bajo protesta. Sin "presentarse en la cancha". Como para que todo el mundo viera su decisión de apoyar a Luis. ¡Chau Celeste! Hasta Rusia 2018, hasta que todos miren asombrados por las calles de Moscú a los hinchas cantando y gritando "volveremooo volveremoooo volveremooo otra veeee… volveremooo a ser campeoneeee como la primera veeeee...".
Luis Suarez “Mi único objetivo es ayudar al equipo” Luis Suárez habló hoy en conferencia de prensa y dijo que su único objetivo es ayudar a la selección de cara al partido de mañana frente a Italia a la hora 13:00 en Natal.
“Mi único objetivo es ayudar al equipo”
Luis Suárez habló hoy en conferencia de prensa y dijo que su único objetivo es ayudar a la selección de cara al partido de mañana frente a Italia a la hora 13:00 en Natal.
“No se me cruza por la cabeza ser el mejor jugador del Mundial ni nada de eso. Mi único objetivo es ayudar al equipo a pasar la serie y luego ir subiendo los próximos escalones que nos quedarían”, dijo Luis Suárez en conferencia de prensa.
Por primera vez desde que llegó a Brasil el delantero uruguayo habló con los medios internacionales previo a un partido y dejó en claro su espíritu: nada de vedetismo. Acá lo importante es que La Celeste gane.
“Sabemos lo que nos jugamos mañana y también lo que se juega Italia. Los dos vamos a tratar de salir a buscar el resultado. Va a ser un partido lindo de jugar. Esperamos a la mejor Italia, que va a jugar para no quedar afuera, como lo que va a hacer Uruguay”, señaló el “Pistolero”.
Aseguró que la rodilla “está en perfectas condiciones” y que si bien “siempre luego de una cirugía es difícil prever la reacción, luego de la tensión y el esfuerzo del otro día la recuperación fue muy buena y por eso estoy pronto para volver a jugar. De no haber sido así se lo habría dicho al técnico”.
Aclaró que “no estoy 100% físicamente”, pero aseguró que “anímicamente sí y eso juega a favor en un partido. Eso fue lo que pasó el otro día, porque estaba al límite de mi condición física, terminé cansado y acalambrado, pero el ritmo de competencia que da estos partidos permite llegar de la mejor forma al próximo”.
Un periodista inglés le preguntó por qué había dicho el otro día el famoso “ahí tienen” que parece haber herido a muchos hinchas y él lo aclaró. “Sé que mucha gente sabe que en diciembre de 2013 fui votado por los hinchas como mejor jugador del año y lo valoro mucho más que otra cosa. Luego lo hicieron los futbolistas y los periodistas. Lo que dije fue por las cosas anteriores que pasaron antes del partido. Es que algunos medios se habían burlado de mí. Usted que trabaja allí lo debe saber mejor que nadie”, contestó el “Pistolero”.
Consultado sobre el homenaje que le hizo a Walter Ferreira, explicó: “Quizá sorprendió el homenaje, pero eso es lo mínimo que podía hacer por él. Todos saben lo que él ha pasado, lo que ha sufrido, el apoyo fundamental que fue para mí y para todos los compañeros y cuerpo técnico. Walter es alguien muy importante para nosotros y fue un reconocimiento al esfuerzo que hizo”.
Suárez confesó que su modelo de futbolista de niño fue Gabriel Batistuta. “Hacía goles de todos los colores: de cabeza, de tiro libre, desde lejos… Por eso fue uno de mis mayores espejos”. El inglés Michael Owen, ex Liverpool, dijo hace unos días que el salteño redefinió el puesto de delantero por su forma de juego. “Cuando los elogios llegan de grandes jugadores enorgullecen mucho más, porque saben lo que se vive dentro de una cancha. Que alguien como Michael Owen -que fue un gran delantero- lo dijera, solo me genera palabras de agradecimiento”.
Con vistas al partido de mañana, recordó sus experiencias ante defensores italianos. “Los he enfrentado un par de veces cuando estaba en el Ajax y el último antecedente es de hace un año, en Copa Confederaciones. Son fuertes y tácticamente bien ordenados. Tratan de dejarle el mínimo espacio a los rivales, pero es como digo siempre: tienen sus virtudes y a su vez carencias que hay que tratar de aprovechar”.
Finalmente, Suárez se refirió al recibimiento que tuvo el plantel el lunes por la noche en Natal. “Fue increíble. Todos los que conviven con nosotros saben lo lindo que fue vivirlo, pero también somos conscientes de que para que continúe esa alegría en la gente y el apoyo depende de nosotros. Somos los responsables de seguir transmitiendo esa energía positiva a los hinchas”.
Uruguay - Costa Rica
Uruguay perdió 3-1 con Costa Rica
Inesperada derrota de Uruguay, que ganaba con un gol de Cavani pero sufrió un duro revés: Costa Rica, con goles de Campbell, Duarte y Ureña, se impuso 3-1 en el debut. Luis Suárez estuvo en el banco pero no ingresó.
De aquella fiesta que se vivió hasta el término del primer tiempo a este duelo que se vive por el mal debut en la Copa del Mundo. Uruguay perdió 3-1 con Costa Rica un partido increíble, que no supo ganarlo o, mejor dicho, que no supo manejarlo.
Luego de haber controlado bien la primera mitad y haberse ido en ventaja por 1-0, con el gol de penal anotado por Edinson Cavani ante la clara falta que le cometió Junior Díaz a Diego Lugano, se encontró con un conjunto tico que dio la sensación de haberse tomado la primera mitad para diagnosticar por dónde llegar y la segunda para ir por la victoria.
Uruguay se repitió mucho durante la primera parte en atacar por la izquierda, abusando de habilitar al “Cebolla” Rodríguez con poca suerte. Sin embargo, los costarricenses fueron mucho más efectivos cuando fueron por las bandas. Desbordaron a Maximiliano Pereira y llegaron al gol del empate por el sector opuesto. Luego de controlar al “Cebolla”, se dedicó a explotar los espacios que éste dejó a sus espaldas, hilvanó un gran contraataque colectivo, desbordó al “Pelado” Cáceres y el centro lo conectó con un potente disparo Campbell para el 1-1.
A esa altura cada pelota aérea que llegaba al área era una tortura para la defensa de Uruguay. Muslera ya le había contenido un cabezazo a Oscar Duarte, quien tuvo su revancha minutos después y, en una jugada calcada a la anterior, puso el 2-1.
A partir de entonces Costa Rica hizo lo que no supo hacer Uruguay cuando estuvo en ventaja: presionar en el medio, mover la pelota y salir de contraataque.
Tabárez mandó cambios que mejoraron algo el panorama y dio la sensación de que el empate podía llegar todavía. El ingreso de Nicolás Lodeiro le dio más movilidad al ataque, pero siguió faltando profundidad. Con Uruguay desesperado por el empate y apremiado por el reloj, otro contraataque, ahora iniciado con un pase entre líneas al recién ingresado Ureña, terminó con las ilusiones celestes.
El 3-1 ya fue ilevantable. Uruguay, que llegaba como claro favorito, se fue sin nada. El supuestamente más débil le complicó el panorama, porque ahora el equipo de Tabárez debe definir la clasificación ante Inglaterra el jueves y frente a Italia el siguiente sábado.
Nada es imposible, pero que se va a hacer cuesta arriba no hay dudas. Uruguay se va de Fortaleza hacia Sete Lagoas mascando bronca y acorralado y Costa Rica con el sabor dulce de haber dado una gran sorpresa y, por sobre todas las cosas, de llevarse tres puntos ante uno de los poderosos con todas las de la ley.
Uruguay 1 - 3 Costa Rica
Uruguay: Muslera; M.Pereira, Lugano, Godín, Cáceres; Stuani, Gargano, Arévalo, C.Rodríguez; Forlán y Cavani.
Costa Rica: Navas, Giancarlo González, Umaña, Duarte; Gamboa, Celso Borges, Tejeda, Junior Díaz; Bolaños, Ruiz; Campbell.
Árbitro: Felix Brych (Alemania)
Estadio: Castelao
Gol: 24' Cavani, de penal (U), 53' Campbell (CR), 57' Duarte (CR), 84m Ureña (CR)
Amonestados: 49m Lugano (U), 55m Gargano (U), 80m Cáceres (U)
Expulsado: 94m Maxi Pereira (U)
Cambios: 60m Lodeiro por Forlán (U) y Alvaro González por Gargano (U), 74' Tejeda por Cubero (CR), 80m Ureña por Ruiz (CR)
La Ceremonia Inaugural Brasil 2014
Con los goles de Neymar y la ayuda del árbitro
En el estreno del Mundial, Brasil arrancó perdiendo por un gol en contra, Neymar logró el
1-1 y recién pudo desequilibrar a Croacia por un penal inventado por el árbitro japonés. En el cierre, Oscar convirtió el 3-1 definitivo tras un contraataque.
Brasil cumplió con los pronósticos y le ganó 3 a 1 a Croacia, en un partido en el que sufrió más de la cuenta y terminó resolviendo sobre la hora. Además, llegó la primera gran polémica, con un penal concedido por el árbitro Nishimura a Brasil, que le permitió a los locales poner el 2-1 parcial.
A nivel de juego, no fue el debut soñado en "su" Mundial para Brasil. En el primer tiempo, a pesar de la abrumadora supremacía de los locales en la posesión de la pelota, pocas veces el equipo de Scolari se las ingenió para romper el muro croata, que se defendió replegado en su cancha y atacó con velocidad y precisión cuando recuperó la pelota.
Marcelo en su propio arco tras un centro desde la izquierda abrió el marcador para Croacia a los 11', empatando Neymar en un momento de inspiración, rematando de zurda desde afuera del área a los 28'. Así terminaron los primeros 45'.
Lo dio vuelta
En el segundo tiempo la tónica se mantuvo, pero cuando croacia pareció soltarse e inquietar a Brasil, un penal más que dudoso sobre Fred permitió el segundo gol de Neymar, a los 70'. No la pasó bien, igualmente, el equipo local hasta el minuto 90, en que Oscar liquidó el pleito con un disparo contra el palo.
Brasil 3 - 1 Croacia
Brasil: Julio César; Dani Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Luiz Gustavo, Paulinho, Hulk, Oscar, Neymar y Fred.
Croacia: Pletikosa, Srna, Corluka, Lovren, Vrsaljko; Modric, Rakitic, Perisic, Kovacic, Olic y Jelavic.
Árbitro: Yuichi Nishimura
Goles: 10' Marcelo (B) en contra, 28' Neymar (B), 70' Neymar (B) de penal, 90' Oscar (B)
Amarillas: Neymar (B)
Estadio: Arena Corinthians
La Final
Danubio campeón por cuarta vez
En una apasionante final del Campeonato Uruguayo, Danubio venció a Wanderers en la tanda de penales tras 120' minutos de emoción en los que igualaron 2-2 y logró su cuarto título.
Danubio escribió una de las páginas más gloriosas de su historia tras vencer a Wanderers por penales y así alcanzar su cuarto título del Campeonato Uruguayo tras los obtenidos en 1988, 2004 y 2006/2007.
La tarde comenzó muy bien para los franjeados, ya que cuando estaban en los vestuarios se enteraron que Sergio "Chapita" Blanco no jugaría en los bohemios debido a una lesión que sufrió en la práctica del día anterior.
Wanderers fue el que comenzó mejor en el partido.
Con un sistema táctico diferente, con tres defensas y los ingresos de Cabrera y Albarracín, los bohemios crearon peligro producto de la velocidad del "Cangrejo" y del "20", aunque Danubio fue el que abrió el marcador con el gol de Sosa.
En el complemento, Ramos buscó cuidar la ventaja y renunció al ataque sacando a sus dos delanteros. Wanderers salió con determinación a buscar el empate y lo consiguió recién a los 76' con una espectacular jugada colectiva que terminó con el gol de Riolfo, cuyo ingreso minutos antes fue determinante ya que encaró en velocidad y fue imparable para los danubianos.
Ya en el alargue, y los dos cuadros jugando con nueve jugadores por las expulsiones, el equipo de Arias fue el que controló el trámite. Jugó la pelota con paciencia y alcanzó el gol a los 105' con una excelente definición de Albarracín.
En los 15' finales, Wanderers tenía controlado el partido. Incluso tuvo tres "mano a mano" que no pudo concretar. Y lo pagó muy caro. A 2' del final, Mayada anotó el empate con mucha fortuna, ya que Olivera la quiso sacar y no hizo más que empujarla.
Ichazo se transformó en figura en los penales y Danubio se consagró campeón.
La despedida de Uruguay al Mundial
Uruguay venció 2-0 a Eslovenia en un amistoso que comenzó con flojo nivel pero en el que logró reaccionar y reponerse para despedirse de su hinchada con un triunfo antes de partir al Mundial de Brasil.
No comenzó bien Uruguay. Tuvo una floja primera media hora en la que tuvo problemas en la creación de la pelota y también para contener a una selección eslovena que se animó a más con el paso de los minutos, tras sus primeras llegadas rápidas al área celeste.
Los de Tabárez no conseguían profundizar con claridad cuando tenían la pelota y por momentos ni siquiera conseguían retener la posesión unos instantes. Fue cuando Eslovenia se animó a más e incluso le dio confianza para tratar de sorprender a Muslera desde lejos, como trató de hacerlo Rotman cerca de los 20’ de juego.
Pasada la media hora, la selección uruguaya reaccionó y se hizo más sólida. Una vez recuperado el control del partido, Diego Forlán encontró un desmarque de Edinson Cavani y dibujó un gran pase largo por encima de la defensa eslovena hasta la cabeza del “Matador”, que no perdonó ante Handanovic y puso el 1-0 en el marcador.
El segundo tiempo comenzó mejor para Uruguay. El maestro Tabárez movió el banco desde el inicio cambiando varias piezas en todas las áreas. Los celestes comenzaron entonces a encerrar en su área al rival y a acosarlo, sobre todo mediante pelotas aéreas y tiros de esquina que cada vez terminaban más cerca del gol.
Eslovenia, por su parte, notó la diferencia física y sólo pudo responder en aislados balones al contraataque. En el tramo final, una segunda oleada de ataques directos de Uruguay terminó como se preveía, con el segundo tanto celeste.
Lo anotó Christian Stuani ¿Quién si no? El delantero de Espanyol se está especializando en anotar tantos decisivos para la selección y tiene el don de la oportunidad para aparecer siempre donde mejor le conviene. Fue el jugador que Cavani encontró tras un rebote dentro del área, precedido de un tiro de esquina que remató Giménez. La mala noticia fue que el joven zaguero quedó sentido en esa jugada y tuvo que marcharse con hielo después de haber sustituido a Godín en el entretiempo.
Uruguay ganó su último ensayo antes de partir a Brasil. Comenzó gris pero terminó con brillo, dejando un buen sabor a todo el público que llenó el Estadio Centenario para despedirlos.
Uruguay 2 - 0 Eslovenia
Uruguay: Muslera, M.Pereira (Fucile 46'), Godín (Giménez 46'), Lugano, Cáceres, Gargano (A. González 46'), Arévalo Ríos, Ramírez (Stuani 46'), Rodríguez, Forlán y Cavani. DT: Tabárez.
Eslovenia: Samir Handanovic, Miso Brecko, Miral Samadrzic, Bostjan Cesar, Bojan Jokic, Dalibor Stevanovic (Mertelj 70'), Josph Ilicic (D. Lazarević 70'), Rajko Rotman, Andraz Kirm (N. Pečnik 60'), Jazmin Kurtic , Milivoje Novakovic (R. Bezjak 67').DT: Srecko Katanec.
Árbitro: Patricio Loustau
Gol: Cavani 37', Stuani 76',
Tarjetas amarillas: Rotman (E), Giménez (U), Cavani (U), Brečko (E), Mertelj (E)
Estadio: Centenario
Fútbol uruguayo, primera FINAL !!!
Wanderers y Danubio igualaron 0-0 en la primera final en el Franzini. El domingo en el Parque Central deciden quién se lleva el título del Campeonato Uruguayo 2013-2014.
En un partido en el que faltó el fútbol, Wanderers y Danubio igualaron 0-0 en la primera final del Campeonato Uruguayo en el Franzini. El domingo a la hora 16 en el Parque Central disputarán el último partido que consagrará a uno en los 90 minutos, en el alargue o en los penales.
Poco fútbol
El primer tiempo no fue bueno, porque los dos estuvieron lejos de desarrollar las propuestas futbolísticas que les caracteriza y pusieron sus energías primero en tener bajo control el juego con una buena defensa; luego, invirtieron en el fútbol. Con ese panorama las acciones de rieso fueron en cuentagotas, con más pierna fuerte que fútbol.
La primera acción en el arco rival se la anotó Danubio a través de Martiñones, que remató apenas fuera.
Hubo que esperar otros 11 minutos para ver la siguiente, una jugada de peligro en la que Santiago Martínez remató desde afuera del área y el golero Ichazo ahogó el remate de gol.
Enseguida, a los 25’, Martiñones otra vez se vistió de protagonista y estuvo cerca de la apertura, pero falló.
Danubio se quedó en el amague
En el comienzo del segundo tiempo, Danubio aprovechó un descuido defensivo de Wanderers, Nacho González quedó de cara al gol y remató apenas afuera. Luego, en una acción similar, Martín Díaz llegó justo a cerrar cuando Martiñones se iba en busca del gol.
El partido estaba para Danubio y el técnico de Wanderers, Alfredo Arias, buscó cambiar el funcionamiento de su equipo con los ingresos de Cabrera y Albarracín, pero poco pudo hacer el equipo que hasta la penúltima fecha del Clausura jugó el mejor fútbol del torneo.
En el final del partido, Wanderers sorprendió a todos en el Franzini cuando un remate de Cabrera estuvo cerca de terminar en gol, pero lo evitó Ichazo.
Esta historia continúa y termina el domingo a las 16 en el Parque Central.
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