El equipo que dirige Jorge Fossati disputa
dos torneos en simultáneo, el Apertura y la Copa Sudamericana. En el
debut ante Cerro el equipo mirasol fue superior a su rival de principio a
fin, sin embargo, en el partido ante Jorge Wilstermann por la
Sudamericana, si bien ganó, no le sobró nada.
Apertura: Un debut soñado ante Cerro
Peñarol tuvo un debut soñado en el Torneo Apertura.
Ganó, gustó y goleó ante Cerro, el rival que lo había derrotado en el
Clausura pasado.
El aurinegro fue muy superior de principio a fin.
Casi que lo arrolló futbolística y físicamente al albiceleste, un equipo
que sintió la falta de pretemporada y de partidos amistosos.
Pero más allá de las falencias de su adversario, los dirigidos por Jorge Fossati lograron plasmar una muy buena labor.
El aurinegro fue un equipo con un muy buen
funcionamiento colectivo. Tuvo un rendimiento excelente y lo armó de
atrás hacia adelante, porque siempre intentó salir jugando la pelota
desde el fondo, pasando por la línea final, con participación de los
zagueros, pero también de los laterales, que fueron armas más que
importantes para empezar a abrir la cerrada defensa rival.
Diogo Silvestre fue clave por la izquierda, Andrés
Rodales hizo lo suyo por derecha, pero también hubo grandes rendimientos
en el mediocampo, con un "Tony" Pacheco brillante, no sólo por los dos
goles que convirtió, sino por el fútbol práctico que desplegó, ese de
toque y precisión, con pelota al pie y al ras del piso.
También se lució el "Japo" Rodríguez, ahora devenido
en doble-cinco, una función que le cae a la perfección, y que lo ha
tenido como uno de los grandes protagonistas de los aurinegros.
Pero no fueron los únicos, porque Zalayeta, aún sin
convertir, fue un pilar, jugando de espaldas al arco, recibiendo,
aguantando la pelota como pivot, devolviéndola justa, exacta al
compañero, y generando peligro siempre cerca del área albiceleste.
Peñarol tuvo un debut soñado por triunfo y
funcionamiento, por haber generado un fútbol práctico y moderno, con
variantes en ofensiva, con llegadas por afuera, y con una gran
contundencia en la faz ofensiva.
Hubo aplausos e ilusión. Hubo respuesta de los
hinchas y también de los jugadores en la cancha, pero no se echaron las
campanas al vuelo, el "Tony" puso la pelota en el piso: "Esto recién
empieza, queda mucho, y hay que seguir mejorando, hay que seguir
trabajando".
Sudamericana: triunfo con sabor a poco
La Copa Sudamericana aparece como uno de los objetivos de este Peñarol 2014. Y tiene motivos como para apostar a ella.
La dirigencia cumplió con los pedidos de Fossati, y
hoy los aurinegros tienen un plantel largo y con futbolistas de primer
nivel, casi dos por puesto.
El inicio del Apertura acunó más el sueño internacional en el corazón de los hinchas.
El primer partido oficial contra Cerro, generó
ilusión. Por el fútbol, por los goles, y el funcionamiento. Pero poco
duró, porque el desempeño que le cupo el equipo en el arranque de la
Copa, fue pobre, y otra vez tiró un manto de duda sobre el futuro de los
aurinegros en la Sudamericana, una materia pendiente.
Más allá del triunfo, claro, merecido, quedó en el debe el funcionamiento. No fue el mismo que tuvo en el comienzo del Apertura.
Ante el Wilstermann, Peñarol fue otro. El mismo
equipo tuvo otra cara, una cara muy diferente, porque no plasmó un
fútbol colectivo, no abrió la cancha por las bandas, no generó muchas
opciones de gol, y mostró algunas distracciones en el fondo que le
pudieron costar caro ante un rival que hizo poco y nada para atacar.
De todas formas, logró el triunfo, y eso quizás sea
lo más importante. Se quedó con los tres puntos como local y sumó dos
goles para el partido revancha de la próxima semana en los 2.500 metros
sobre el nivel del mar de Cochabamba. No es poco, pero quedó esa
sensación de inseguridad flotando en las tribunas del Centenario.
Peñarol ganó, pero no le sobró nada, y abrochó la
victoria casi sobre la hora, con ese disparo de Jonathan Rodríguez que
rebotó y le cambió el palo al arquero.
Habrá que ver cómo sigue la historia futbolística con este Peñarol versión 2014.
El domingo volverá a la cancha por el Apertura y el
próximo jueves, tendrá la revancha ante el Jorge Wilstermann en Bolivia.
¿Qué Peñarol se verá? ¿El que brilló en el debut frente a Cerro en el
torneo doméstico o el que defeccionó en el inicio de la Sudamericana?
En menos de una semana, el aurinegro mostró dos
caras. Ganó, es cierto, pero el triunfo ante los bolivianos dejó sabor a
poco en el paladar del hincha.